Director, escritor, productor, fotógrafo y compositor, sonidista, músico, editor y diseñador de arte, David Lynch se perfila desde hace más de 20 años como uno de los realizadores de cine más creativos y difíciles del cine. Quien halla visto (y disfrutado, que no es lo mismo) películas como Lost Highway o Blue Velvet sabrá que difícil en el caso de Lynch llega a ser un verdadero elogio: las múltiples historias que Lynch nos cuenta van enredándose en una estética surrealista, lugares casualmente lúgubres a la vez que elegantes, viciada y suciamente elegantes y personajes deformes interna y exteriormente que nos hacen retroceder una y otra vez, ver la película de nuevo e incluso recurrir a las múltiples pistas e indicios que Lynch parece disfrutar dándonos.
Lynch tuvo una infancia interesante. Mudándose de un lugar a otro, constantemente estudió en diversas escuelas de arte con especial interés por la pintura. En sus primeros cortometrajes la estética enfermiza y su marcada afinidad por el gore dan pie a las historias de hombres con cabezas incendiadas vomitando (Six Figures Getting Sick,1966), Una pequeña figura que da forma a las letras del alfabeto y una chica bañada en sangre (Alphabet,1968), semillas que hacen germinar una abuela (The Grandmother,1970 ) y The Amputee (1974) con el plus de ver a Lynch disfrazado de enfermera.
En ese mismo año Lynch obtiene del American Film Institute (AFI), el presupuesto para filmar Eraserhead, su primer largometraje y en definitiva, el más personal e íntimo, costándole familia, pareja e incluso becas y cinco años de realización, revelando cada una de las temáticas y obsesiones que el director seguirá explorando continuamente. A pesar de cientos de dificultades y un presupuesto que el propio Lynch llegó a generar de trabajos temporales, Eraserhead, resulta un éxito undergraund y rápidamente se convierte en película de culto tras lo cual, el nombre de David Lynch comienza a resonar.
Para su siguiente proyecto Lynch piensa en The Elephant Man, la historia de John Merrick un hombre deforme explotado como fenómeno de circo durante la época Victoriana. De improviso Mel Brooks (Young Frankenstein) le ha ofrecido su apoyo, encantado con Eraserhead. Finalmente The Elephant Man logra contar en buena medida con la libertad creativa que Lynch requería, un buen presupuesto y repartocon grandes figuras de la talla de john Hurt, Anthony Hopkins y John Gielguld. El resultado son ocho nominaciones al oscar.
The Elephant Man significa la incursión de Lynch a la industria y los grandes resultados hacen que directores como George Lucas lo busquen para colaborar (en este caso dirigiendo la segunda entrega de Star Wars. Una de las grandes frustraciones de un cinéfilo obsesivo “que hubiera pasado si…”). Es el productor Dino de Laurentis con quién finalmente Lynch decide trabajar en Dune (1984) adaptación de la obra de ciencia ficción del mismo nombre. Con el metraje contado y la edición fuera de su mano, la nueva obra del director tuvo malos resultados. Aún así, Lynch repite con De Laurentis esta vez en una producción de presupuesto limitado llamada Terciopelo Azul con la presenta uno de sus mejores trabajos y le gana su segunda nominación al oscar. Aún más importante (para nosotros y para Lynch) le devuelve cierto control sobre sus temáticas y métodos dentro de la asfixiante industria cinematográfica en donde ha decidido entrar.
Con Twin Peaks (1989) y Wild at Herat (1990) Lynch incursiona en televisión y obtiene el máximo premio en Cannes, respectivamente. Para el año 1991, Lost Highway nos muestra que Lynch vuelve al cine personal de subtramas e historias confusas que recuerdan a las novelas de bolsillo en donde cada uno elegía su camino, donde hay un misterio que resolver, un cine nada comercial y totalmente subjetivo. Aun así, sus siguientes trabajos, dan un nuevo punto de vista del autor, si bien en ellos se nota distanciamiento y hasta cierta frialdad en la trama: desde The Straight story, cruel y fantástica historia donde un hombre recorre el país con su podadora en busca de su hermano, hasta Wild at Herat (1990) y
en lo personal , mi película favorita después de Velvet, una maravillosa revisión del Mago de Oz, satírica y cínica declaración de amor, libertad y buen rock&roll.
Hasta 2001 es cuando Lynch filma Mulholland drive, Filme lleno de subtramas sobre frustración, decadencia y degradación moral, violencia, dependencia, amores enfermizos y fantasmas patológicos y nostálgicos (¿de que otra forma ha de ser un fantasma, pues?) que en su día fue pensada para la televisión.
Curiosamente Mulholland drive contó con una gran (y quizá excesiva) distribución y promoción. El director de culto rápidamente se había vuelto símbolo de contraculturas que lo mismo adoraban Eraserhead que El perro andaluz de Buñuel o El Topo de Jodorowsky. Rápidamente, Mulholland drive se encontró con una exhibición comparable al cine comercial y una verdadera lluvia de premios y reconocimientos aún cuando (o quizá debido a) la trama de esta última obra nunca es completamente escrutable, uno de los verdaderos valores de esta cinta. A fin de cuentas ¿Lynch será un verdadero genio del cine o un director sobre valorado? Mi opinión esta clara, hablamos de un verdadero mago del imaginario, aunque debo admitir que quizá sea difícil ser objetivos cuando de fondo escuchamos la inigualable Blue velvet de Bobby Vinton
Filed under: Cine y punto | 4 Comments
Tags: alphabet lynch, blue velvet, bobby vinton, cine, david lynch, eraserhead, lost highway, mulholland drive, reseña david lynch, straight story, subtramas, wild at heart



Comparto tu gusto por David Lynch, en especial a mi lo que me fascinan son los personajes extraños que incluye en todas sus peliculas, la ambientacion musical y lo extraño de la historias… mi favorita es Wild at Heart y despues Blue Velvet
Y si viste Inland Empire?
Como lo comente en mi hi5, me decepciono bastante. Supongo que Lynch queria entrar en un modo mucho mucho mas experimental con Inland Empire, pero yo sospecho que algo con la intencio de hacer algo radical le salio horriblemente mal, y el lo sabe pero le valio.
maravilloso y completo hombre!!
David Lynch es un dios, y compadezco a los que se aburren o enfurezen con su cine.