Es tarde, y hace un frío endemoniado. El vagabundo, vestido con algo parecido a un traje de gala, sucio y raído, mira en el suelo el estuche abierto que espera alguna moneda. Enciende un cigarro. Lleva toda la tarde tocando, es el último cigarro.
Ella llega, se sienta, revisa sus libros, de reojo lo mira, curiosa.
Él sonríe. Le sonríe.
(Ella lo mira, él la mira, repudio, vergüenza, baja la mirada)
El viejo se lleva el saxofón a los labios, comienza a tocar. Un bolero. Ella se levanta.
Él viejo se detiene. Mira la faldita, las piernas, el cabello despeinado. Toca de nuevo. Toca estridente, desafinado, apresurado. Toca “Bésame mucho”
(Personas se reúnen a su alrededor, solo ella no se acerca. No se acerca, pero no se aleja. Y escucha)
La canción termina, las personas se dispersan, muchos dejan caer una moneda.
El viejo voltea. Ella ya no está.
Y ese es el final de una gran historia de amor.










5 comentarios
Enero 31, 2007 a las 11:35 am
Me gusto tu breve historia de amor…
Febrero 7, 2007 a las 2:11 pm
Final alternativo: La canción termina, las personan se dispersan, muchos dejan caer una moneda, otros se quedan a ver si toca otra canción. El viejo voltea y ella ya no esta. El estira su nuca para buscarla entre las personas dispersas y logra ver la faldita alejandose. Cuando en eso ella se detiene y se regresa, lo mira fijamente y de pronto le da un buen beso plantando en la boca y se va. Fue el ultimo, ultimo beso de una gran historia de amor.
Febrero 8, 2007 a las 5:02 pm
Eh!!! acabas de hacerle un final felíz!!!
(Nah, mi nivel de cinismo y el trauma de Meg Ryan me impiden reconciliarme con los finales felices. Y Casablanca, no olvidemos Casablanca)
Febrero 9, 2007 a las 1:22 am
entrañable
Febrero 27, 2007 a las 10:21 pm
Me encantó.
Hace mucho te leo pero es la primera vez que comento.
Me encantan las cosas que escribis, sos una ídola.
Saludos desde Argentina.