Hacia mediados de los ochentas, el dibujante y guionista Frank Miller ya había trabajado para las más importantes editoriales en la industria de la historieta, encargándose de dibujar, renovar y crear personajes como Daredevil y Elektra para Marvel e historias como Batman: Dark Knight Returns y Year One para DC. Tras diversos problemas por derechos de autor y manejo de personajes, Miller decide probar suerte en la industria cinematográfica con Robocop, trabajo por el que queda poco satisfecho.
Por aquella época la editorial independiente Dark Horse comenzaba a hacer presencia con historias frescas y novedosas, dando libertad a sus creativos y control sobre sus derechos y personajes, es así como Miller pronto se encuentra trabajando al lado de Dave Gibbons en Give me Liberty con un original guión centrado en Martha Washington, y casi de manera inmediata presenta Hard Boiled, una visión oscura y pesimista del futuro, con dibujos de Geof Darrow.

Poco tiempo después, la apuesta de Miller y la propia editorial se trataría de una serie de historias entrelazadas de género negro, colmas de antihéroes y muy alejada de las formulas habituales y de modas heroicas, patrióticas y moralistas, lo que suponía una propuesta sumamente arriesgada debido a la censura dominante del Comics Code. Más aún, Miller deseaba manejar el tiempo y la cadencia a un ritmo propio y una estética visual basada en luces y sombras con un formato en blanco y negro, ofertas poco atractivas para el mercado americano de la época y en las que relataría las historias de traficantes, corruptos, prostitutas y toda clase de alimañas que entrecruzaban caminos en las calles de una ciudad inmunda y viciosa. El Nombre era Sin City

Ente 1991 y 1992, en la revista Dark Horse presents aparece la primera entrega de The Hard Goodbye, llamada al principio Sin City a secas y que curiosamente en cronología debería ser la última, narrando la historia de Marv, un ex convicto deforme, borracho y violento acusado de un asesinato que no cometió: el de la prostituta con quién acaba de pasar la noche. En su búsqueda del verdadero asesino, Marv nos lleva por Basin City y los tristes y depravados personajes que la habitan y que veremos en muchas otras ocasiones, contándonos su propia historia.

A lo largo de 7 historias, entre miniseries y novelas gráficas, la calidad es variable. Mientras que That Yellow Bastard presenta una narrativa gráfica impresionante, un relato cruel y hermoso sobre la inocencia y el ideal del sacrificio heroico que ya Miller había explorado en otras obras como DK o Ronin, llegando esta a ser la mejor de las historias de Basin City, pueden resultar incluso enervantes los tomos como Hell and back: a Sin City love Story, la última miniserie aparecida, una narración extensa, erótica y sensual que presenta por primera vez un capítulo a color con tintas de Lynn Varley o Brooze, Broads and Bullets, 11 relatos breves en los que Miller experimenta estéticas y ritmos, llegando a utilizar 23 páginas para contar una pequeña anécdota con un paso saturante y agotador en donde muchos han criticado Miller redunda en si mismo. Repetitivo o no, lo cierto es que Miller evoluciona y trasciende en cada historia en un relato brutal, violento, duro y pasional entrelazando la vida de esos personajes que pasan de la tinta a la carne y que encuentran en la peor ignominia la fuerza necesaria para vivir otro día en el lado más oscuro del mundo, ese en el que no hay un futuro.

Justo como Sin City



4 Responses to “Sin City: Cuando el abismo te devuelve la mirada”  

  1. Estoy de acuerdo en que es una gran obra, siento que tiene muchos elementos del cine negro, yo aun no tengo todos los volumenes pero en eso estoy. La adaptacion cinematografica me parece una de ls que mejor ha transladado los elementos visuales a la pantalla, aunque esto es solo mi opinion…

  2. y ahora veamos como sale la adaptacion cinematografica de 300

  3. 3 Rain

    Cinematográficamente Sin City resultó extraordinaria.
    La Historieta contiene ese expresionismo del blanco y negro confirmando el trazo magistral, la capacidad de impregnar en el cómic algo tan físico y anímico, eso que hace a una creación, una obra de arte.

    Albricias por tu post.

  4. 4 kovl

    gracias por la visita, dudaba que alguien viera lo que escribo, je!

    por cierto, te tengo que agradecer mucho…, tenía buscando casi años las historietas de sin city, y por el post de la liga de la justicia que lo bajé vi que la extensión común para comics es .cbr (comic book resource si lo entendí bien), y le di una búsqueda y por fin por fin los encontré en chinga loca…, fue un respiro a la monotonía.

    siempre busqué como zip o rar o cualquier otra extensión; pero me iluminé y es como encontrar un tesoro, no sé si me explico, pero encontrar el hilo negro es realmente satisfactorio (sobre todo si llevas muchas frustraciones por no descifrar algo…)

    no sé de comics, pero me gustó marv como personaje; si fuera un ojete sería como él…, pero me han dicho que soy ñoño como flanders, aunque no profeso ninguna religión pero si creo en Dios y blablabla (mucho pinche choro…)

    para concluir, la historia esta de poca madre! y mickey rourke rifa.

    salud por tu blog! (estoy brindando con jugo de durazno, el fin de semana si te dedico una cheve)


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