No puede recordar algún momento de su vida en donde no haya sido la niña rara. La que no encaja. La última en ser escogida para la repartición de equipos. El cabello alborotado, áspero y necio, la estatura pequeña, los sempiternos y acabados zapatos rojos. Y los lentes: esos lentes morados de montura gruesa, grandes, de fondo de botella.
Algunos decían que era extraña. La mayoría opinaba que era desagradablemente anormal. Los más bondadosos –sus padres- pensaban que era especial. Todo aquel niño –y uno que otro adulto- que la conociera, consideraba que estaba loca.
Quizá fuera la manía de hablar sola, su curiosidad inoportuna y ese cinismo poco sutil, quizá el vicio de la lectura desmedida y poco apropiada o aquel gusto por las fotografías viejas y por los insectos, reptiles y las funciones y entrañas de estos. Aún más probable, fuera que quizá pasaba demasiado tiempo, innecesario tiempo, reprochable tiempo, censurable tiempo, sola. O bien, ese carácter insensatamente infantil, imaginativo, inquieto e iluso que conservó cuando los años no le dejaron más remedio que estirar piel y huesos.
Quizá era ese aire de arrogancia: el inconfundible rechazar hiriente de los rechazados. Quizá era esa facilidad tajante para desconfiar, o esa maña por la correcta ortografía y por sentirse única en lugar de rara, especial mejor que excluida. Tal vez fuera esa peculiaridad desconcertante y molesta que la impregnaba. Quizá eran esas muñecas viejas y feas y heridas y los juguetes estropeados y los ositos viejos y haraposos que tanto le gustaban, que tanto cuidaba, que a veces ella misma dañaba hasta destrozar para poder curarles y cuidarles después.
The Doors – People are strange
People are strange when you’re a stranger
Faces look ugly when you’re alone
Women seem wicked when you’re unwanted
Streets are uneven when you’re down
When you’re strange
Faces come out of the rain
When you’re strange
No one remembers your name
When you’re strange
When you’re strange
When you’re strange
People are strange when you’re a stranger
Faces look ugly when you’re alone
Women seem wicked when you’re unwanted
Streets are uneven when you’re down
When you’re strange
Faces come out of the rain
When you’re strange
No one remembers your name
When you’re strange
When you’re strange
When you’re strange
When you’re strange
Faces come out of the rain
When you’re strange
No one remembers your name
When you’re strange
When you’re strange
When you’re strange
Traducción People are strange-La gente es extraña










3 comentarios
Marzo 16, 2007 a las 9:09 pm
Sabes, lo cierto es que me recuerda el SOLO de Poe, “… no pude extraer del mismo arroyo mi placer, ni de la misma fuente ha brotado mi desconsuelo, no he logrado hacer vibrar mi corazón al mismo tono y, si algo he amado, lo he amado solo… “; uno de los primeros escritos que me eclipsaron.
Saludos en esta mañana melancólica (podría ser diferente?), yo me despierto con Nick Cave y un frío café sabor Tindersticks, bueno sólo para continuar el intimismo. See u
Abril 21, 2007 a las 4:11 am
Me encanta esa canción, es un bailoteo de ideas, es un circo de humanos…
Junio 5, 2007 a las 5:28 pm
¿Desde abril lleva esto aquí? tal vez no es el mejor momento para interrumpir… pero debía hacer saber que sirve de caldo de cultivo esta entrada de blog para algunas ideas que gestaba muy parecidas a las que acabo de leer.
Una soledad escogida no llega a pesar nunca -a menos que sea una elección fingida y no realmente sentida- pero la mayor soledad sin duda está en esa sensación de exclusión hiriente que adiestra y crea más de lo mismo, lo que se aprende a fuerza de choques frontales con la realidad.
“Faces look ugly when you’re alone”
Es la misma sensación que a veces plasman en las en el cine con cámara rápida en la que sólo una persona se mueve de forma normal y parece desorientar… todo se mueve, no se está quieto…
Opción 1: “Romper la baraja”—> Detenerles.
Opción 2: Una capacidad de introspección y desconexión tan fuerte como la de la protagonista de la historia anterior.
No pudo ser más oportuno el hallazgo. Te tomo prestada le reflexión para aprender algo de ella…
I’m a stranger