Debo decir que, al comenzar esta reseña, pensé que tendría mucho que decir, después de lo que he vivido la pasada noche. Y -cosa poco usual- al comenzar a escribir me he quedado sin palabras, o mejor dicho, sin palabras que me pertenezcan, pues aún las frases del grandioso Dylan suenan en mi memoria. He escuchado sus discos prácticamente desde niña, crecí con ellos y los discos crecieron conmigo, sus letras, sus acordes. Y ahora, habiendo escuchado a Dylan en vivo, Solo tengo una cosa importante que decir: Esa noche, he crecido un poco más. Y, como siempre, Dylan ha estado conmigo.
Fue el 7 de junio de 1988 cuando Bob Dylan inició la gira llamada “Never Ending Tour”, que hasta la fecha, lo ha mantenido en continua ronda al rededor del mundo, con un promedio de cien presentaciones por año. Y fue ayer, martes, cuando LA NOCHE al fin llegó, una fecha tan esperada por miles de nostálgicos, algunos recordando tiempos pasados, otros tantos disfrutando aquellos trozos de épocas que no vivieron y sin embargo, encontrándose a sí mismos, a sus obsesiones y demonios, en cada una de las letras del maestro Dylan. Por fin, después de 18 años de ausencia, “la gran bestia del Rock” llegó por fin a México, dejándonos con un concierto lleno de emociones encontradas, emotivo, inesperado, un recorrido por la historia casi mítica de una época de protesta, de amor, de desengaños, de rebelión, de sucesivas caídas, levantamientos, sueños cumplidos y sin cumplir, de la que ahora me doy cuenta, también soy parte.
Más que un espectáculo, un recital. Una conversación interna, en ocasiones numerosas un monólogo. Escucharlo en un disco es una experiencia increíblemente diferente (no mejor ni peor, solo diferente) que verlo en vivo. De nueva cuenta me he quedado sin palabras. “Rainy day women”, “It ain’t me babe”, “Watching the river flow”, “Masters of war”, “The leevee’s gonna break”, “Things Have Changed” fueron algunas de las canciones que Dylan interpretó, dejando desconcertados y segundos después, deleitados, a los asistentes con versiones frescas, irreverentes ante si mismo, que en ningún momento demeritaban la poesía implícita en cada una de ellas, como el caso de “Blowin´ in the wind”, tema con el que cerró su primer concierto en suelo mexicano.
Sin embargo, el punto culminante de la noche donde llegamos a la completa euforia , aquel momento en que las primeras estrofas de una canción borraron la barrera del tiempo que separaba a los cientos de espectadores de diversas edades y nacionalidades fue al escuchar “Like a Rolling Stone”, una experiencia indescriptible para quienes lo presenciamos, Bob Dylan reta al tiempo, evoluciona y crece, sigue nadando contra la corriente… “With no direction home”
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El encontrarte de frente con un grande la música de todos los tiempos como lo es Dylan, o los Rolling Stones, es simplemente indescriptible, las palabras se te vienen a la garganta y te ahogan, te ahogan porque son más grandes que tu.
Sólo me falta ver a uno de mis grupos (a mi favorito(, ojalá y que esa experiencia sea la mitad de agradable de lo que hoy viviste.
Saludos.
Por qué tengo la impresión de que no sólo ha envejecido el músico sino también su música.
En ciertos momentos del concierto pensé que, en realidad (y en un punto de vista muy particular) esta generación es la que ha envejecido, sin un objetivo, sin una bandera, sin una rebelión… No lo sé. Tendré que sentarme a ordenar mis pensamientos, por que el punto que toca Fmop me parece muy interesante…
y Mago, que bueno verte por aquí después de la interrupción de nuestra última y primera charla. ¿Cuál será ese grupo que te falta aún ver? A mi me quedan pendientes David Bowie, Leonard Cohen, Lou Reed….
Saludos
Sigo corrientes un poco diferentes a las que la gente “normal” (si eso se pudiera tipificar) sigue.
Te cuento que he visto a Haggard, Iron Maiden, Lacrimosa, Mago de Oz (bueno, un resbalón debía tener), Morrisey, Rata Blanca, Brujería, Evilheart y me falta Warcry, Lorihen, Los Suaves y bueno, Rob Zombie.
Saludos y estamos en contacto.
Puta qué suerte… aquí ni por joder vendría Dylan. Pero bueno, queda conformarse con oírlo nada más. Casualmente estoy bajando la película esa nueva que salió de él, a ver qué tal.
Saludos.
lo estoy esperando con el corazon en la mano!
i want you,gracias por la informacion aunque da mas ansias!
te recomiendo una banda de aca que es muy buena(la de la foto) http://www.degrade.com.ar
calvin & hobbes…aca salia esa tira hace mucho en el periodico que traian a casa y despues no los vi mas hasta hoy…gracias de nuevo. (otra recomendacion: wwww.autoliniers.blogspot.com)
besos.
¡Hola! Me gustó tu reseña -a la cual llegué por medio de lastfm-, y quería saber si puedo usarla en el blog de música que tengo, junto con varios amigos (http://diezauno.blogspot.com). Solamente cambiaría algunas cosas en cuestión de edición, pero no de estilo.
¡Gracias!
Devuelvo la visita, y me encuentro un magnífico blog que dice muchísimo de la apasionante persona que lo mantiene. Un fuerte abrazo desde Madrid.
Hola lolita, bien por Dylan que pasará por Chile, te envío dos web de cantautores chilenos que están muy Dylan,
http://www.myspace.com/chinoysite
http://www.myspace.com/leoquinteros
hay una entrevista a Leo quinteros en mi otro blog: http://escritoresprovincianos.blogspot.com/
En ese blog pronto publicaré una entre a Chinoy.
Eso, y un abrazo desde la nada (forma cariñosa de decir el desierto de atacama que debe ser como Sonora, claro)…
¡Hola de nuevo! Muchas gracias por todos los comentarios y enlaces, Disculparán si tardo un poco en visitar todos los blogs…
Y como supondrán ya, pueden encontrar la reseña ahora en http://diezauno.blogspot.com, un excelente blog sobre música… Por cierto Mago, cuando quieras ver a Morrisey o (de nuevo) a los Maiden, me avisas, pero eso si, ni loca voy a Mago de Oz
Y Shandy…. Lo mismo pensaba yo, Creí que después del concierto de los 90 en el palacio de los deportes, un auténtico desastre gracias a la poca cultura y educación de los espectadores, nunca más vendría Dylan… Y por alguna extraña razón, resulta que regresó.
rythmduel, ¡gracias por la visita!, Rodrigo y Chivilboy, les espera un excelente concierto…
¡¡Saludos!!
Cielos!… Bueno, sí, el Dylan sigue nadando a contracorriente, pero la onda es que ya no hay corriente, yo ya no sé si es el boxeador que canta o el cantante que boxea, y en cualquier caso, se le ha escapado el contrincante… Esa es mi impresión.
Buen tiempo y buena estrella!
Una bocanada de aire puro tu blog. Todavía no leo todo, pero convaleciendo de un par de fracturas gracias a mi moto (al mejor estilo Dylan circa 1966 en su mítico -habrá algo que no sea mítico en el aura de este señor- accidente en moto), seguramente habrá tiempo para ver todo lo que hay. Ya me colé en tu Hi5 también, gracias por el add. Me llevas ventaja, yo todavía no digiero ni interpreto ni desintegro todo lo que pasó en la noche del martes, allí por Reforma, como para hacer mi Dylan – Parte 2. Y a lo mejor ya sabía que me iba a pegar así y por eso escribí antes la Parte 1. Fueron treinta años de espera, cien discos, un hijo de cinco años al que bauticé simplemente Dylan y un montón de historias que se tejieron y se siguen tejiendo con su música. Pero algo saldrá en estos días, no me puedo quedar con esto que siento, aunque todavía no sepa qué es. Gracias de nuevo, por aquí nos leemos. Y si quieres, por allá también, te dejo mis blogs: http://bloggingstone.wordpress.com/ , http://marianopedrozo.blog.com/
Buena semana…
Mariano.
Oye gracias por el comentario en nuestro blog, me ha gustado mucho tu articulo de Dylan. Yo hace poco me compre las Cronicas de Dylan y no veas lo interesante que es la vida de este músico/artista. Saludos