Mott the hoople fue una de las bandas británicas más interesantes del genero hard rock-glam a finales de los sesenta y principios de los setenta. El grupo, compuesto por los excelentes instrumentistas Overend Pete Watts (bajista), Dale “Buffin” Griffin (batería), Verden Allen (teclados), y dos genios poco valorados en aquella época: Ian Hunter, vocalista y teclista y Mick Ralphs en la guitarra, responsables en gran medida de la gran fuerza creativa de sus composiciones. Hunter, líder de la banda, fuertemente influenciado por Bob Dylan, fue el último miembro en unirse a una banda de orígenes inciertos y constante inestabilidad, llamada en un priprincipio “ Silence” y cambiando después a “Mott the hoople”, en honor a la novela del escritor Willard Manus publicada en 1966.
Con cuatro discos en su haber hasta ese momento, letras ingeniosas y corrosivas unidas a una fuerte guitarra, la banda tuvo un éxito medio y fue injustamente ignorada consiguiendo malas ventas. La suerte estaba echada y el grupo se disolvería, y es aquí donde llegamos al punto central de este artículo, cuando se hace presente el camaleónico David Bowie convenciéndoles de no separarse, y junto a su usual colaborador y guitarrista Mick Ronson, crean uno de los discos más emblemáticos para el glam rock: All The Young Dudes.
En este disco, el grupo se transforma radicalmente, sin dejar por ello su esencia. Crecen, podría decirse, por un camino hasta entonces nunca pensado. Del Hard Rock, el sonido duro y la estética ruda, pasan al Glam rock, de naturaleza andrógina y sonidos ambiguos. Incluso Hunter, su egocéntrico vocalista, deja un poco al lado su gran influencia Dylaniana y entra de lleno en el mundo Glam, un mundo paradójico, inocente y perverso, confuso, espontáneo, sexual, salvaje, dramático, hipnótico.
Nueve temas fueron los escogidos, Bowie fungió como productor e incluso saxofonista, cada uno de ellos con un sonido completamente nuevo, una historia aparte, letras duras bajo la superficie, llenas de ira, desencanto, agresividad, confusión, lasciva, cinismo. Un disco que refleja aquella época que se busca algo a que aferrarse, cualquier cosa, con tal de pasar otro día. Un disco que cuenta las historias anónimas de todos esos “young dudes” que se perdieron en el camino

TEMAS:

01. Sweet Jane
02. Momma’s Little Jewel
03. All The Young Dudes
04. Sucker
05. Jerkin’ Crocus
06. One Of The Boys
07. Soft Ground
08. Ready For Love After Lights
09. Sea Diver

(En LASTFM he hecho una reseña muy, muy parecida -vamos, que es la misma, si no me plagio yo sola ¿quién?- aunque un poco más completa, sobre el grupo. Si quieres verla y escuchar un poco de música de este gran grupo puedes leerla aquí)



7 Responses to “Mott the hoople: All the young dudes (Discos favoritos #1)”  

  1. 1 Mago

    Qué bien, hoy aprendí algo, no conocía este grupo, y la verdad, lo pintas demasiado interesante, tendré que ver si consigo material de ellos, que como buen grupo setente-ochentero, debe ser difícil, muy muy difícil.
    Y bueno, como te dije, por cada disco que tu pongas, yo pondré uno más de mi cosecha.
    Te recomiendo escuchar el disco “Hai un Paraiso” de Luar Na Lubre.
    Luar Na Lubre es un grupo gallego que canta, pues, se pudiera decir que en gallego, aunque en Galicia se hable más español en estas épocas, tiene 22 años de carrera y se dedican a la música celta, el disco que te propongo es de 2004. es por así decirlo, una compilación de sus obras, altamente recomendable si gustas de música diferente.

    Saludos.

  2. Sólo conocía a Mott the Hoople a través de la referencia que hace de ellos R.E.M en “Man on The Moon”, aunque nunca he estado seguro si se refieren al grupo o a la novela. Muchas gracias por tu reseña, y por tus comentarios en mi blog.

  3. heey
    vamos a ver que de que coño trata todo esto, la reseña se ve interesante y si Bowie metió la cuchara algo bueno debió resultar

    saludos lolita

  4. 4 Mago

    Oiga, ya de señales de vida, que nos tiene preocupado.

  5. 5 fmop

    Música para oidos avezados.

  6. tra la la la la la!!!

    Rubèn se va cantando All the Young Dudes…

    Esa canción siempre le ha dado escalofríos a Rubén… de esos escalofríos que acercan a la gloría.

  7. ah… Dulce Jane… qué buena versión de una de mis canciones definitivamente favoritas (otras recomendables, la original de la Velvet, la de viejo Lou en “Take no Prisioners”, la de los Cowboys Junkies). Pero nada, nada como haberla cantado -¿o gritado? junto al viejo Lou desde un balcón del Metropolitan, allá por 2001. Tremenda medalla para mi uniforme de comandante en jefe de la melancolía infinita que sólo las buenas canciones pueden imprimir. ¿Otra? Cantar el coro de “Hey Jude” con Macca en una noche de verano en Buenos Aires, hace quince años. O el de “Layla”, con Clapton, tres años años, también allá lejos, en un sur que se va en el espacio y en la memoria por todo… salvo por esas canciones. Y ahora que me acuerdo, y viene a cuento con tu post, también el recuerdo de Bowie, en ese mismo estadio, una semana A.C. (antes de Clapton) y aquel coro, también inolvidable (“… we can be heroes, just for one day…”). Y sí, Mott The Hoople forjándose a sí mismos como el eslabón encontrado entre los indispensables T.Tex del maese Bolan y el Duque Blanco, cultura glam, alejados tantito (o tantote) del glam(our) sofisticado de champagne y caviar de los también poderosos y entrañables Roxy Music y….. y perdón, ya me colgué. El punto es que me gustó mucho el rescate emprendido en memoria de los Hooples que nos propusiste. Gracias por compartirlo. Sigo leyendo, sigo disfrutando.


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