En la vida hay un punto, a muy temprana edad, en que dejamos la inocencia atrás, en que entendemos con perfecto razonamiento la diferencia entre bueno o malo, entre muerte y vida, entendemos el odio, el dinero, el sexo, el dolor, el amor, esas pequeñas diferencias que hacen al mundo girar. puede ser algo imperceptible, incluso puede que lo hayas olvidado, o como yo, lo lleves bien guardado en la memoria, como una marca de fuego que, por mucho tiempo que pase, por más adulto que seas, no borre al niño impotente, indefenso, que por última vez en ese momento fuiste. Últimamente he estado tratando de realizar el productivo y doloroso ejercicio de cerrar círculos y he aquí mi “ultimo recuerdo de la infancia” o como gustes llamarle. Con soundtrack y todo:

Era diez de Mayo. Eso es fácil de recordar por que había participado en el clásico “bailable para las madrecitas” y llevaba puesto un termo o huipil, traje típico de Yucatán. En este momento, la memoria me confunde y ya no estoy tan segura de que fuera diez de mayo, pues no recuerdo ningún bailable de esa región en específico. Puede que fuera solo un ejercicio ante la clase, exponer los hechos y maravillas de un estado de mi país, México, ante la clase. La familia de mi madre es de Yucatán, así que probablemente yo lo elegí, o me tocó en suerte, No importa. Llevaba a mi muñeca Adriana, mi inseparable compañera por 21 años, vestida con un trajecito igual que mi mamá le había confeccionado, puro pretexto para llevar mi muñeca a la escuela. He de decir en este punto que Adriana, más que una muñeca, pasó a ocupar el lugar de compañera de juegos, de hermana, que no pude tener. Sigamos.
Subo las escaleras de mi cuarto, No se puede decir que esté felíz. Los niños pueden ser muy crueles (al igual que los adultos) y los niños solían ser muy crueles conmigo. pero no importaba ya, por que había llegado a mi refugio. Es un cuarto pequeño, tapizado de carteles de dibujos animados y dinosaurios, una cama con dosel y una ventana que da a un tejado sucio y un poco inclinado. Yo tengo ocho o nueve años. Junto a mi cama hay un acuario acomodado a modo de hábitat, y ahí vive mi camaleón, que en realidad es un sapo cornudo. su nombre es “piquitos”. Me dirijo a quitarme el vestido pero un ruido me llama la atención: en el acuario el camaleón -que no es camaleón, sino un sapo cornudo- está enroscándose. Lo saco y trato de calmarlo, de acariciarlo, su vientre blando se hincha y deshincha como si todos sus órganos estuvieran estallando, su cuerpo se contrae en todas direcciones, se retuerce y yo quiero vomitar, un resoplo leve sale de su boca abierta tratando de respirar, y sus ojos… sus ojos negros están completamente fijos en mi. Tal vez habrán pasado dos minutos, tal vez menos. y de pronto todo para, él se queda rígido mirándome, suelta un chillido o eso creo recordar. Lo acaricio, lo llamo, se que de nada va a servir, lo hago casi en automático, casi por costumbre. Tomo al animalito y a mi muñeca con una mano, con la otra trepo hasta la ventana y me siento, con el animal muerto en el regazo. Quiero cantarle una nana, pero no recuerdo ninguna, tengo ocho años pero he aprendido bien a no llorar, ni en los regaños, ni con las burlas, ni en los castigos. Y sin embargo, son esas lágrimas las que busco ahora, La radio de un vecino toca estridente una canción suave, reconfortante, casi hipnotizante. No se lo que dice pero en cierto momento la canción o yo o tal vez las dos gritamos un poquito, tan solo un poquito, Solo un grito de impotencia y desesperación resumidos en apenas un breve sonido y algo se rompe dentro de mi pecho, pero las lágrimas no pueden fluir. Tomo a mi muñeca y le zafo una pierna, por dentro está hueca y guardo dos cigarros y un encendedor que le he robado a mamá, prendo el primero y el humo me ahoga un poco, en seguida entiendo el truco y dejo que la canción y el humo me aturdan, sigo arrullando al No- camaleón con una mano. No hay manera de cerrarle los ojos. En algún lugar leí que cuando se sienten amenazados lloran lágrimas de sangre, pero esta vez, ni el ni yo hemos llorado. La canción termina y algo dentro de mi termina con ella, me bajo de la ventana aturdida dejo a la muñeca traficante y me cambio la ropa, a Piquitos lo dejo en su acuario hasta que mamá lo vea. Me como un caramelo y me pongo perfume. Más tarde volveré a subir a la ventana y escribiré algo que ya para este momento no recuerdo, pero quedará la costumbre, casi tradición, de montarme en la ventana para escribir. Pero en ese momento, me veo en el espejo, ninguna lágrima ha caído. Y ninguna caerá durante un largo tiempo.
Pink Floyd – Comfortably numb
Hello?
Is there anybody in there?
Just nod if you can hear me.
Is there anyone home?
Come on, now.
I hear you’re feeling down.
Well I can ease your pain,
Get you on your feet again.
Relax.
I need some information first.
Just the basic facts,
Can you show me where it hurts?
There is no pain, you are receding.
A distant ship’s smoke on the horizon.
You are only coming through in waves.
Your lips move but I can’t hear what you’re sayin’.
When I was a child I had a fever.
My hands felt just like two balloons.
Now I got that feeling once again.
I can’t explain, you would not understand.
This is not how I am.
I have become comfortably numb.
Ok.
Just a little pinprick.
There’ll be no more …Aaaaaahhhhh!
But you may feel a little sick.
Can you stand up?
I do believe it’s working. Good.
That’ll keep you going for the show.
Come on it’s time to go.
There is no pain, you are receding.
A distant ship’s smoke on the horizon.
You are only coming through in waves.
Your lips move but I can’t hear what you’re sayin’.
When I was a child I caught a fleeting glimpse,
Out of the corner of my eye.
I turned to look but it was gone.
I cannot put my finger on it now.
The child is grown, the dream is gone.
I have become comfortably numb.
Pink Floyd – Confortablemente Insensible
¿Hola?
¿Hay alguien allí adentro?
Solo cabecea si puedes oírme.
¿Hay alguien en casa?
Vamos, ahora.
He escuchado que te sientes mal.
Bueno, yo puedo calmar tu dolor,
Ponerte sobre tus pies de nuevo.
Relájate.
Necesito algo de información, primero.
Solo los hechos básicos,
¿Puedes mostrarme donde te duele?
No hay dolor, tú estás retrocediendo.
El humo de una barca lejana en el horizonte.
Estás atravesándolo a oleadas
Tus labios se mueven pero no puedo oír lo que estás diciendo.
Cuando yo era un niño tenía una fiebre.
Mis manos se sentían como dos globos.
Ahora tengo esa sensación de nuevo.
No puedo explicar, no lo entenderías.
Así no es cómo soy yo.
Estoy confortablemente insensible.
O.K.
Solo será un pequeño pinchazo
Y no habrá más… ¡Aaaaaaaahhhhh!
Pero puedes sentirte un poco enfermo.
¿Puedes pararte?
Creo que está funcionando. Bien.
Eso te mantendrá listo para el show.
Vamos, es hora de irse.
No hay dolor, tú estás retrocediendo.
El humo de una barca lejana en el horizonte.
Estás atravesándolo a oleadas
Tus labios se mueven pero no puedo oír lo que estás diciendo.
Cuando yo era un niño pude verlo efímeramente,
Desde el rabillo de mi ojo
Di vuelta para mirarlo pero se había ido.
Ahora no puedo poner mi dedo en él.
El niño ha crecido, el sueño se ha ido.
y yo me he quedado confortablemente insensible
Filed under: Cajas, cuentos y otras mentiras, Canciones Traducidas, Música y punto | 19 Comments
Tags: Musica, niña mala, Pink Floyd, recuerdos, soledad



¡Que historia triste! Nunca sufrí la muerte de una mascota de niño (no tuve) pero si de grande y fue muy doloroso.
¿Entendí mal o a los 8 años fumabas?
Un abrazo grande desde Mosterio, capital del humo y el churrasco.
Me parece realmente reconfortante y reveladora la forma en narrar esos recuerdos vagos y abrazadores de tus viejos tiempos, ojalá y que mi vida hubiera sido tan llena de recuerdos, como la tuya…
Saludos Maya, le mando un abrazo.
¡Hola Mostro! No, en realidad entendiste bien, a los 8 años comencé a fumar, solo que en el relato no aclaré que los cigarros de mi madre eran mentolados y me parecieron horribles, así que no volví a fumar hasta los 13…
¡Hola Mago! Hace tiempo que no te pasabas por aquí. No te desaparezcas, y estoy segura de que si exprimes un poco la mente, los recuerdos salen por si solos, incluso los que no nos gustan…
yo siempre he tenido mascotas. Reptiles y anfibios en general. Y de todas ellas he vivido su muerte, salvo las que liberé por el placer de verlas correr en su propio habitat. Algunas muertes me calaron hondo, otras en cambio fueron meros trámites que tiene la vida.
También tuve un muñeco que era mi amigo: Un Madelman, que aun conservo.
Y solo fumé con catorce años durante un buen verano. Después ya no lo hice nunca más.
Mordiscos de infancias encontradas.
hay momentos que nunca olvidaremos, el matiz de lo que sucedió y la cancion es impresionante, disfruté mucho esta lectura, saludos.
Wow, crudo recuerdo Lolita. Esas cosas de la infancia que uno no sabe bien adónde ubicar…
Mis recuerdos con mis animalitos son bastante feos: mi gato se murió nevenenado, mi tortuga de agua se murió de un día para el otro, mi canario murió de frío una helada mañana de invierno, mi hamster quedó duro un día despues… Mis perritos tuve que regalarlos a todos porque el departamento era muy chico y nunca lográbamos acomodarnos…
En fín, que nunca más volví a querer una mascota!
je, mis primos y yo le robábamos los cigarros a mi abuela… chales que si éramos viciosos…
a mi solo se me murió mi benji, una perrita que nunca supe que raza era pero se parecia al perro benji… se muriò mi compañera de toda mi adolescencia… en verdad la extraño… aunque ahora tengo a billy, que tiene el alma destructiva, impaciente y noble como creo tenerla yo…
se me antojó un puro de los que me dió el papá de mi novia…
Ya que estamos te pregunto ¿por qué el cambio de blogspot a wordpress?
Nunca he visto morir a una mascota mía, sólo las he encontrado ya muertas; supongo que eso hace una gran diferencia. No recuerdo haberme puesto triste: recuerdo una ocasión en que estaba intrigado por la manera en que hallé al cachorro: tendido en el piso, con el hocico sellado por alguna sustancia viscosa que parecía que provino de su hocico; en la otra ocasión que recuerdo, estaba sorprendido: ¡cómo podía haber muerto si apenas ayer la había visto saltar (a Tokya, una perra ya adulta para entonces, creo; nunca he estado consciente de la edad de los perros que hubo en mi casa).
Esto me hace recordar otra muerte, la de un ser querido, cuando tenía nueve años…
Como siempre es un placer darse una vueltecita por esta morada.
Vino y besos.
Es fundamental atesorar esas experiencias, Lolita, evocarlas nos ayuda a descifrar lo que realmente somos, o por lo menos intentarlo. AdemásPink Floyd es un árbol muy grato donde cobijarse, se podría decir que disfrutamos bajo la misma sombra.
Al igual que tu yo también tengo un lugar regalón donde escribir, a esta altura son varios, pero existe un denominador común entre ellos, todos son ruinas.
abrazos
Te mando muchos besos y dejo prueba fidedigna de que he pasado por este lugar y que he leido lo que haz escrito. Por cieto, ¿te conte que estoy haciendo una historia basada en un recuerdo de la infancia? es algo tragica he incluye una mariposa. Nuevamente te mando muchos besos y abrazos.
Querida Lolita: me seguís sorprendiendo a cada lectura y relectura. Pero sospecho que ya lo sabés. Ando con mucho trabajo en el diario por la Feria del Libro (y para colmo abro nuevos blogs), pero a partir del 12 de mayo (cuando concluya la exposición) retornaré con el entusiasmo que nunca perdí. De todas formas, paso para decirte que siempre ando por aquí. Y esto también creo que lo sabés. Te mando un beso muy grande.
PD: ahora podrías golpear en mi muro y preguntar:
“Hello?
Is there anybody in there?”
No estoy como Pinky en The Wall, pero casi casi…
Hola…
Me encantó la historia. Me encantó la forma de narrarla, todo…
Me llamo adriana, como tu muñeca traficante, y a los ocho años no tenía ninguna mascota , sólo peluches y alguna lagartija terriblemente fría que siempre terminaba escapa´ndose por la ventana. Tenía muchas muñecas, y recuerdo tener una favorita, pero no recuerdo el nombre…
Mi primer cigarrillo creo recordar que fue a los once o once. Cuando somos niños no sentimos que lo seamos, siempre nos vemos ma´s adultos.
Me has hechizado, como en su día te hechizó aquella canción sobre el tejado. Pink Floyd son capaces de hacerme llorar sangre.
Un beso enorme. Te linkaré en mi blog, porque este blog sí que merece la pena.
once o doce, quería decir…
hola niña, aqui pasandote a visitar, hace mucho que no lo hacia, no creas que te olvido heee amiga, saludos y espero verte pronto en el mio, cuidate!!!
Buen blog, a ver si me paso más a menudo..
Hola Lolita!…te comento soy de cordoba capital, Argentina–y llegue a tu blog por pura casualidad buscando informacion de justamente la pelicula ´LOLITA¨ siempre supe que la pelicula era basada en el libro asique me puse a buscar informacion porque lo quiero comprar..a la pelicula la vi hace como unos 8 años cuando tenia 12 años como veras de chiquita me interesaba en cosas distintas de los demas niños de mi edad–y realmente me encanto la pelicula siempre fui de leer y ver peliculas ¨raras ¨para los demas…
En fin ..llegue a tu blog y me asombro y me lleno de curiosidad asique estoy aca leyendo todos tus escritos y definitivamente debo confesarte que he lagrimeado con este texto…
los niños tambien han sido desconsideradamente crueles tambien conmigo…como hoy varios ¨adultos¨ pero nunca, juro, nunca pude tener mis ojos secos nunca pude aguantar mis llantos..mis sollozos..mis gritos suplicantes que nunca jamas nadie ha oido..gritos silenciosos diria yo..
Es increible todavia no logro comprender como hay gente que sufre los golpes de la vida y puede guardar las lagrimas, el dolor todo dentro…poner una coraza al corazon…porque yo nunca pude?? siempre he llorado he amado sufrido vuelto a amar y vuelto a sufrir y no aprendo no se cuidar mi corazon mucho menos pedirle a mis lagrimas no caer desde mis ojos..
Como dos personas sientiendo lo mismo pueden reaccionar tan distinto?
Te agradesco que escribas tan lindo y poder llegar a hacer sentir cosas tan profundas con ellos.
Saludos desde aca.
que andes muy bien–
C o n s t a n z a.
No se por que termine aca, solo se que estaba escuchando una cancion y necesitaba recordar una parte de la letra, una parte olvidada. Tal vez suprimida mas que olvidada, tal vez por momentos añorada. No se si me entendes creo que si. Me encuentro en devuelta en el mismo lugar, en el mismo tiempo, con las mismas sensaciones, los mismos olores, hasta podria llegar a pensar que me vuelvo loco, hasta podria pensar que no quiero participar mas en esta obra teatral. Otra vez mas se levanta el telon y tengo que salir, pero otra vez decidi pensar, otra vez decidi recordar y eso solo me lleva a no querer actuar mas. Tal vez esa letra sea la mejor representacion de la inconformidad con la vida, pero no la vida de estar vivo, si no de la vida impuesta. Representa volver a ver lo que es y lo que no es; pero esta vez con muchos mas años de marudez y muchas sustancias en mi cuerpo que antes no estaban. Puedo volver a soñar, hasta que me doy cuenta de que no son sueños, solo estoy añorando algo que jamas sucedio (como dice sabina) y eso es lo peor que hay. Me podrias preguntar que es lo que añoro? y yo te podria responder que lo que añoro es no tener que salir mas cuando sube el telon, querria no finjir mas, querria tener una brujula en la cual el magnetismo no sea el magnetismo social si no uno propio que yo pueda dominar y direccionar. Se que eso es imposible, se que no es real, eso duele y mucho. No solo duele si no que te deja inmerso en dos alternatibas salir todos los dias de tu vida cuando se levanta el telon o elegir pensar una salida que no esta hasta el punto de volverse loco.
Diego desde argentina un gran abrazo.
PD: Perdon por las faltas de ortografia que seguramente las habra.